La historia de la vacuna contra la polio no comienza simplemente con un gran avance. Todo empezó con una oferta de trabajo. En 1947, Jonas Salk se hizo cargo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh. Era más que un simple investigador. Fue el director del Laboratorio de Investigación de Virus.
Este es el comienzo de una carrera contra una enfermedad que aterrorizó a familias de todo el mundo. La polio es más que una simple enfermedad. Fue una parálisis sin previo aviso. Los niños quedaron en sillas de ruedas o algo peor. Hay mucho en juego.
Salk sabía lo que tenía que hacer. No siguió el enfoque del virus vivo estudiado por otros. Esto significa matar el virus para que no pueda causar enfermedades, pero aún así desencadene una respuesta inmune. Es una apuesta científica audaz.
El papel del Fondo March of Dimes
La ciencia no ocurre en el vacío. Necesitamos combustible. La Fundación Nacional contra la Polio, conocida como March of Dimes, proporcionó el combustible. Su apoyo fue crucial. Sin su financiación, el laboratorio se habría estancado.
Una vez que se obtuvieron los recursos, Salk y su equipo se pusieron a trabajar. Empezaron poco a poco. Investigación de laboratorio. Experimentos con animales. Estos pasos fueron necesarios para probar el concepto antes de pasar a sujetos humanos. Cada fase de prueba se basó en la anterior. Fracasar aquí habría significado empezar de nuevo.
Del banco a la prueba de campo
Trabajar en Pittsburgh fue riguroso. No se trata sólo de crear una fórmula. Se trataba de demostrar seguridad y eficacia. El equipo pasó de ratones a monos y voluntarios humanos. Estos primeros ensayos clínicos fueron sólo el comienzo.
La culminación fue que se llevó a cabo una gran prueba de campo nacional. Este no fue sólo un pequeño programa piloto. Esto involucró a cientos de miles de niños en todo Estados Unidos. La escala no tenía precedentes en ese momento. La gente observaba atentamente. El mundo contuvo la respiración.
El avance de 1955
Los resultados llegaron en 1955. Fueron positivos. La vacuna funcionó. Fue declarado seguro y eficaz. Este no fue sólo un éxito local. Esto fue a nivel nacional y se extendió ampliamente.
La vacuna inactivada de Salk ofreció una protección. Los padres por fin pueden respirar más tranquilos. El miedo a la polio comenzó a desvanecerse. La estrategia de matar fue exitosa.
El impacto fue inmediato. El número de casos disminuyó. El número de niños paralizados hospitalizados fue menor. El camino hacia la erradicación comenzó aquí, en un laboratorio de Pittsburgh, apoyado por fondos de fundaciones y la obstinada creencia de los científicos en matar el virus.
Aún no había terminado. Posteriormente, las vacunas orales cambiarían la forma de administrar las dosis. Pero los primeros trabajos de Salk sentaron las bases. El primer disparo exitoso lo cambió todo. Dio esperanza a millones de personas. La pregunta ahora es cuánto dura esta inmunidad en la era moderna, dadas las nuevas cepas y los viajes globales. La historia continúa.





















