La enfermedad de injerto contra huésped (EICH) crónica es una afección compleja que rara vez se limita a un solo sistema de órganos. El manejo eficaz requiere un equipo coordinado de especialistas médicos que trabajen juntos para abordar los síntomas que afectan la piel, las articulaciones, los ojos, los pulmones o el tracto digestivo. Como explica el Dr. Amin Alousi del MD Anderson Cancer Center: “Realmente se necesita un pueblo para atender a estos pacientes”. La composición de esta “aldea” variará dependiendo de las necesidades cambiantes de cada individuo, pero a menudo son esenciales varios especialistas clave.
Por qué es importante un enfoque de equipo
La GVHD se manifiesta de manera diferente en cada paciente, lo que hace que un enfoque de tratamiento único sea ineficaz. La enfermedad puede desarrollarse sutilmente, incluso después del alta de la atención inicial postrasplante. Una respuesta rápida de un equipo multidisciplinario es crucial porque algunas complicaciones relacionadas con la EICH pueden ser graves o irreversibles si no se tratan. El diagnóstico temprano y la intervención rápida minimizan los impactos en la salud a largo plazo.
Especialistas esenciales para la gestión de EICH
A continuación se presenta un desglose de los profesionales médicos clave que pueden participar en su atención de GVHD:
Hematólogo/Oncólogo médico
Este especialista lidera el manejo general de la EICH. Son responsables del diagnóstico, inicio del tratamiento y coordinación con otros especialistas. Es fundamental prestar atención rápida a los síntomas nuevos o que empeoran, ya que la EICH puede surgir incluso después de que el paciente regresa a casa.
Dermatólogo
Los receptores de trasplantes enfrentan un riesgo elevado de sufrir cánceres de piel agresivos, lo que requiere controles dermatológicos anuales. Un dermatólogo también aborda problemas cutáneos comunes relacionados con la EICH, como tensión, endurecimiento y ulceración. Las cicatrices cutáneas graves pueden afectar la curación, por lo que es esencial una intervención temprana.
Gastroenterólogo
Si la GVHD afecta el sistema digestivo, un gastroenterólogo controlará síntomas como diarrea, dolor abdominal y sangrado. Estas complicaciones pueden provocar desnutrición y, en algunos casos, estenosis esofágicas (estrechamiento del esófago).
Terapeutas físicos y ocupacionales
Los tratamientos para la GVHD a base de esteroides a menudo causan debilidad muscular. La fisioterapia ayuda a mantener la fuerza, mientras que la terapia ocupacional ayuda con las actividades diarias cuando la movilidad es limitada. La terapia proactiva puede mitigar los efectos secundarios relacionados con los esteroides.
Especialista en enfermedades infecciosas
Los pacientes trasplantados, en particular aquellos con EICH, están inmunodeprimidos y son susceptibles a las infecciones. Un especialista en enfermedades infecciosas brinda detección, diagnóstico y tratamiento críticos para prevenir complicaciones potencialmente mortales.
Neumólogo
La afectación pulmonar en la EICH, aunque menos común, puede ser grave. Un neumólogo controla el síndrome de bronquiolitis obliterante, una afección que afecta las vías respiratorias pequeñas y puede limitar la supervivencia. Se recomiendan pruebas periódicas de la función pulmonar dentro de los dos primeros años posteriores al trasplante.
Ginecólogo o Urólogo
La GVHD puede afectar los genitales y provocar cicatrices y estrechamiento tanto en hombres como en mujeres. Estas complicaciones pueden provocar una disfunción sexual irreversible. La consulta temprana con un especialista en salud reproductiva es crucial para una intervención oportuna.
Oftalmólogo
La GVHD puede afectar los ojos y un oftalmólogo capacitado es clave para proteger su visión.
Avances en la atención de GVHD
El pronóstico de la EICH está mejorando con los avances en el tratamiento y la atención. La detección temprana, la notificación inmediata de los síntomas y el acceso a especialistas capacitados son las mejores estrategias para minimizar las complicaciones y maximizar la calidad de vida. Como señala el Dr. Alousi: “La buena noticia es que… estas manifestaciones graves ocurren con menos frecuencia”.
En conclusión: El manejo eficaz de la EICH crónica requiere un enfoque colaborativo y multidisciplinario. Crear un equipo de atención con los especialistas adecuados garantiza que se aborden todos los aspectos de la enfermedad, lo que conduce a mejores resultados y un mayor bienestar del paciente.























